A una madre le exigen que se tape mientras amamanta a su hijo. Su genial respuesta es elogiada por miles.

Ver a madres dando el pecho en lugares públicos continúa siendo un tema polémico.



Todavía existen muchos prejuicios y todavía hay muchas mujeres que reciben miradas enojadas y molestas cuando amamantan a sus hijos en público.

Cuando Melanie Dudley, madre de tres hijos, estaba dando el pecho a su bebé en un restaurante, alguien le pidió que se tapara.

Su respuesta directa ha sido elogiada por miles en todo el mundo.

No entiendo cómo todavía hay gente que piensa que es extraño que las mujeres den el pecho en sitios públicos. 

Opino que es una pena que todavía haya historias de madres que reciben quejas de desconocidos cuando están amamantando a sus bebés en sitios públicos.

Melanie Dudely, madre de tres niños, estaba en un restaurante en San Cabo Lucas, en México, y disfrutaba de un agradable día en familia con sus hijos. 

En un momento dado, el más pequeño, de 4 meses, tenía hambre y su madre cuidadosamente sacó una parte del pecho para alimentarlo sin tener que mostrar todo.

Le dijeron que se tapara
Pero esto no les pareció bien a todos los que estaban en el restaurante. 

Un desconocido se acercó a Melanie y le pidió que se tapara. Melanie lo escuchó e hizo lo que le había pedido, pero no como él pensaba….

”Realmente me tapé. Hacía mucho calor, casi 35 grados, y mi bebé estaba sudando”, cuenta la madre al periódico Today.

”¿Sabes qué? Estoy de vacaciones, así que me ocupo de esto”, pensó la madre para sí, esperando que la gente de alrededor lo entendiera. 

Pero entonces un hombre se acercó y le pidió que se tapara. 



Y ella así lo hizo como muestra la foto de abajo, lo que provocó la sonrisa de muchos de los que estaban en el restaurante.

Otra mujer que estaba en el restaurante tomó una foto de Melanie y la publicó en Facebook, después de pedirle permiso.

Se ha difundido por todo el mundo
No exageramos si decimos que la imagen se ha difundido rápidamente y se ha compartido miles de veces. 

En este preciso momento, la foto se ha compartido 227.000 y ha recibido 138.000 “Me gusta”. La imagen no solo ha sido elogiada por otras madres sino que muchos han enviado comentarios de apoyo.

”Bien hecho”, ”Es lo correcto”, ”Fantástico”, son algunos de los 20.000 comentarios que los internautas han hecho. Y yo estoy totalmente de acuerdo. Creo que la respuesta de Melanie es maravillosa!

Obligaciones de los padrinos y madrinas.


Ser padrino o madrina no es una tarea sencilla, muchos se emocionan cuando les piden esto, pero después resulta que terminan olvidándose y siguen con su vida como si nada.


Pero un padrino o madrina debería estar presente durante toda la vida del pequeño no únicamente cuando es niño y luego olvidarse. Es por eso que estas cosas son las que debería cumplir un padrino o madrina.

Cosas importantes que tienen que cumplir los padrinos y madrinas
Tienen que estar presentes en todas las ceremonias y momentos importantes, esto es fundamental para ser un buen padrino en pocas palabras. 

Ahora formas parte de la vida de ese pequeño por lo que deberías intentar formar parte de su vida en esos momentos importantes como su fiesta de quince, boda, cumpleaños, etc.

Pasar tiempo con tus ahijados es fundamental también y es que después de todo eres el padrino por algo y eso es importante. Intente compartir momentos divertidos dependiendo de la edad del pequeño, llévalo a comer, a jugar a un parque, etc.

De la misma forma que vas a pasar tiempo con tu ahijado, vas a tener que convertirte en un ejemplo a seguir. 

Recuerda que mientras más pequeño son, más imitan a sus seres queridos y después de todo al ser su madrina o padrino, vas a ser alguien importante para él.

Como tienes que apoyar al pequeño, también vas a tener que hacer un esfuerzo para ayudar a los padres cada vez que sea necesario, todo en relación al pequeño. 


¿Tienen demasiado trabajo? Puedes cuidar a tu ahijado un rato para que ellos puedan enfocarse en completar sus tareas.

Sin importar la relación que tengas con sus padres, ya que todos sabemos que con los años dichas relaciones pueden ir y venir por decir de alguna forma. 

El vínculo que formas con tus ahijados no puede romperse, tiene que ser fuerte y mantenerse durante el mayor tiempo posible.

Debes intentar formar parte de su etapa escolar, ya sea cuando es un joven, adolescente y cuando está en la universidad. 

Ayúdalo en caso de que sea posible o regálale cosas que le faciliten estudiar para convertirse en un profesional el día de mañana. Forma parte de esa vida, escucha lo que te dice, ayúdalo siempre que sea posible.

En las etapas difíciles sería importante que puedas estar entre medio de los padres y el niño para poder ayudar a solucionar las cosas de la mejor forma posible para ambas partes.


Las mujeres necesitan dormir más que los hombres porque sus cerebros trabajan más


Si tú y tu pareja se duermen y despiertan al mismo tiempo, pero siempre él parece más dispuesto y alerta que tú, no te culpes (y que no te culpe): no eres una perezosa. La ciencia, querida lectora, está de tu lado.


Las mujeres necesitan dormir más que los hombres

Los especialistas recomiendan una media de 8 horas de sueño, que puede variar de acuerdo a las necesidad del organismo de cada persona. 

No obstante, de acuerdo con el neurocientífico especialista en sueño Jim Horne, profesor de la Universidad de Loughborough, de Inglaterra, los cerebros de las mujeres son más complejos y, por lo tanto, exigen un descanso un poco mayor.

Según el especialista, un sueño de mala calidad, entre las mujeres, está fuertemente asociado a altos niveles de sufrimiento psicológico y más hostilidad, depresión y rabia, sentimientos no analizados por los hombres con falta de sueño.

El cerebro de las mujeres trabaja más
Pero, después de todo, ¿qué hace que el cerebro de las mujeres sea más complejo que el de los hombres?

En comparación con ellos, las mujeres usan el cerebro con más intensidad al ser individuos multitarea. 

Esto significa que el cerebro de las mujeres tarda más en recuperarse, algo que una buena noche de sueño proporciona mejor que cualquiera otra actividad.


Felices fiestas y feliz año nuevo para todos!


Falta poco para que iniciemos un nuevo año y le pido a DIOS para ti y los tuyos la paz y la alegría, la fuerza y la prudencia, la claridad y la sabiduría. 


Que abra a tu ser todo lo que es bueno.

Que tu espíritu se llene sólo de bendiciones y la derrame a tu paso. 

Que te Colme de bondad y de alegría para que, cuantos convivan contigo o se acerquen a ti, encuentren en tu vida un poquito de ti. 

Danos señor un año nuevo feliz y enséñanos a repartir felicidad.

LOS HIJOS SON ESE MOTOR QUE NOS IMPULSA A SEGUIR ADELANTE PASE LO QUE PASE


Los hijos muchas veces se convierten en lo único que necesitamos para levantarnos las veces que nos haga falta. 


Ciertamente todos tenemos esa fuerza interior que nos impulsa, que nos motiva, pero cuando tenemos hijos, ese estímulo se multiplica y vemos como nuestras capacidades se multiplican, como nuestras fuerzas salen de donde no sabemos y cómo podemos seguir adelante pase lo que pase.

Hay muchos tipos de amores, pero solo el que tiene hijos entiende la motivación que ellos representa, el empuje que dan y la imposibilidad de rendirnos ante alguna circunstancia, no solo por el hecho de querer darle a ellos lo mejor, incluyendo el mejor ejemplo, sino por la necesidad de hacer de sus vidas lo mejor, y cuando los padres estamos bien, nuestros hijos están bien.

No importa la edad que tengan, somos el soporte natural de nuestros hijos y de cualquier manera ellos entienden y perciben cuando no estamos atravesando por un buen momento. 

Por lo que salir de cualquier situación negativa se convierte para los padres en algo prioritario.

Muchas veces podemos sentir que el mundo se nos derrumba frente a nuestros ojos, pero luego volteamos y vemos esa mirada de ese ser que provino de nosotros y todo cambia, sabemos que no necesitamos nada más que esa fuerza que nos aporta el sentirnos importantes en la vida de quienes más amamos y por ellos nuestra visión del mundo, inclusive cayéndose a pedazos, sencillamente cambia.

Todas las madres son ricas cuando aman a sus hijos. No hay pobres, no hay feas, no hay madres viejas. Su amor es siempre la más bella de las Alegrías. 

Y cuando parecen tristes, basta un beso que reciban o que den para que todas sus lágrimas se conviertan en estrellas en el fondo de sus ojos.


La vida tiene un sentido particular para cada quien y propósitos muy variables, pero quien tiene hijos sabe, que hay un antes y un después, que las prioridades cambian, que queremos ser cada día mejores, desde una necesidad diferente, ya no se trata solo de nosotros, sino de alguien que vino a través de nosotros y cuyo mundo y visión dependerá en gran medida de los que nosotros como padres podamos mostrarle.

Si estás atravesando por un mal momento, tienes hijos y aún no encuentras las fuerzas para levantarte o para seguir adelante, pon en marcha ese motor natural que se activa con solo ver a los ojos a ese ser que confía en nosotros.

¿Estamos criando una generación de inútiles?


Hay que llamarlos varias veces en la mañana para que vayan al Colegio. Se levantan irritados, pues se acuestan muy tarde hablando por teléfono, viendo tele o conectados a la Internet.


No se ocupan de que su ropa esté limpia y mucho menos ponen un dedo en nada que tenga que ver con ‘arreglar algo en el hogar’.

Idolatran a sus amigos y viven poniéndoles ‘defectos’ a sus padres, a los cuales acusan a diario de “sus traumas”. No hay quien les hable de ideologías, de moral y de buenas costumbres, pues consideran que ya lo saben todo.

Hay que darles su ‘semana’ o propina, de la que se quejan a diario porque -‘eso no me alcanza’-. Si son universitarios, siempre inventan unos paseos de fin de semana que lo menos que uno sospecha es que regresarán con un embarazo, cayéndose de borrachos o habiendo fumado droga.

Definitivamente estamos rendidos y la tasa de retorno se aleja cada vez más, pues aún el día en que consiguen un trabajo hay que seguir manteniéndolos.

Me refiero a un segmento cada vez mayor de los chicos de clases medias urbanas que bien pudieran estar entre los 16 y los 24 años y que conforman a la ya tristemente célebre Generación de los NINI’S, que ni estudian ni trabajan, ó estudian y trabajan con todo el pesar.

¿EN DONDE RADICA LA FALLA?


Para los nacidos en los cuarenta y cincuenta, el orgullo reiterado era que se levantaban de madrugada a ordeñar las vacas con el abuelo; que tenían que limpiar la casa; que lustraban sus zapatos; algunos fueron limpiabotas y repartidores de diarios; otros llevaban al taller de costura la ropa que elaboraba nuestra madre o tenían un pequeño salario en la iglesia en donde ayudaban a oficiar la misa cada madrugada.

Lo que le pasó a nuestra generación es que nosotros mismos “elaboramos un discurso” que no dio resultado: ‘¡YO NO QUIERO QUE MI HIJO PASE LOS TRABAJOS QUE YO PASÉ!’.

Usted por qué tiene lo que tiene…? Pues porque le costó su esfuerzo… muchos sacrificios, y así es que aprendimos a valorar los esfuerzos de nuestros padres al ”ver y compartir” su esfuerzo, en lugar de “ocultarlo” y aparentar que todo es “color de rosa” en la vida.

Sin embargo, NOSOTROS ACOSTUMBRAMOS A NUESTROS HIJOS A RECIBIR TODO POR OBLIGACIÓN.

Nuestros hijos nunca han conocido la escasez en su exacta dimensión, se criaron desperdiciando…

El ‘dame’ y el ‘cómprame’ siempre son generosamente complacidos y ellos se han convertido en habitantes de una pensión con todo incluido, (TV, DVD, Equipo de sonido, Internet y comer en la cama, Recogerle el reguero que dejan porque siempre se les hace tarde para salir, etc…) y luego pretendemos que nuestra casa sea un hogar… o exigimos o preguntamos, por qué nuestros hijos se aíslan, no comparten con nosotros, ya que cualquier cosa es mejor que sus padres o una actividad familiar.

Quien les suministró todo eso a nuestros hijos…NOSOTROS MISMOS, SOLITOS Y SABIENDO QUE NO ESTABA BIEN. Al final se marchan a la conquista de una pareja y vuelven al hogar divorciados o porque la cosa ‘les va mal’ en su nueva vida.

Los que tienen hijos pequeños, pónganlos los domingos a lavar los carros y a limpiar sus zapatos… a ganarse las cosas. Un pago simbólico por eso puede generar una relación en sus mentes entre trabajo y bienestar.


Víktor Frankl dice que “LO QUE HACE FALTA ES EDUCAR EN EL AMOR AL TRABAJO (CREATIVO)”. La música de moda, los conciertos, la tele, la moda y toda la electrónica de la comunicación han creado un marco de referencia muy diferente al que nos tocó, y ellos se aprovechan de nuestra supuesta des-información para salirse con la suya; ya que ahora los ‘HIJOS MANDAN Y LOS PADRES OBEDECEN’, pues ahora somos padres ignorantes con hijos informados mal pero con información al cabo. Será cierto que:


“SOMOS LA GENERACIÓN QUE PEDÍA PERMISO A LOS PADRES; Y AHORA, PIDE PERMISO A LOS HIJOS…?”
Estamos forzados a revisar los resultados, si fuimos muy permisivos o si sencillamente hemos trabajado tanto, que el cuidado de nuestros hijos queda en manos de las domésticas maestros, y en un medio ambiente cada vez más deformante y supuestamente por nuestro cargo de conciencia de no tener mucho tiempo con ellos, subsanarlo con cosas materiales.

Muertos que se comunican a través de los sueños: Un contacto real con el Más Allá


Los sueños son definidos por los especialistas como las manifestaciones mentales de imágenes, sonidos, pensamientos y sensaciones en un individuo durmiente, y normalmente relacionadas con la realidad. 


Cuando dormimos se desactiva parcialmente el lóbulo frontal -parte del cerebro que utilizamos para nuestras funciones ejecutivas, como planificar y organizar-, aunque durante el sueño nuestra mente sigue trabajando y reproduciendo el mundo y nuestro comportamiento en él. 

Para ello, emplea los mismos medios que en estado de vigilia, es decir, imágenes, palabras, sensaciones y emociones, aunque las estructuras que se han desactivado dan unas características especiales a los sueños, que por lo general se nos presentan a veces como caóticos, desestructurados y carentes de sentido.

Los sueños, si bien son considerados como un reflejo del estado mental, emocional y físico del soñador, encerrarían algo más: para algunos estudiosos puede ser una conexión con el Más Allá, un mundo por definición inaccesible para nuestra conciencia. 

Desde la antigüedad se creía que los sueños en los que aparecían personas fallecidas eran un hecho que no debía ser ignorado, ya que a veces los espíritus de las personas queridas fallecidas nos visitaban en nuestros sueños para darnos un mensaje, un consejo o una advertencia.

Algunos psicólogos escépticos y expertos en sueños, basándose en el hecho de que no existe evidencia científica de que los espíritus de personas fallecidas puedan visitarnos en una dimensión onírica, creen que soñar con un familiar o amigo fallecido no tiene ningún significado, sino que refleja simplemente que aún no se ha superado el duelo por su muerte. 

A juicio de éstos, soñar con familiares o amigos difuntos sólo sería una manifestación de tristeza o depresión o bien manifestaría algún sentimiento de culpabilidad de nuestra parte. Por ello, sería nuestro inconsciente el que escenifica esos momentos oníricos con nuestros seres queridos fallecidos como forma de desahogo y alivio emocional, para liberarnos del dolor y hacer que recuperemos el control de nuestra vida.

Estas explicaciones, sin embargo, ignoran que para miles de personas que han experimentado este tipo de sueños esta experiencia a veces ha terminado por cambiar sus creencias, debido a que les ha resultado demasiado vívida y real. 

Los expertos en comunicación psíquica, por lo pronto, aseguran que esto se produce debido a que el mundo de los sueños actúa como una especie de puente entre los vivos y el mundo espiritual, por lo que es más fácil para los espíritus comunicarse con nosotros: durante la vigilia la persona está más sumida en los cinco sentidos y no tiene concentración mental. Durante el sueño o mientras dormimos, en cambio, la mente es más receptiva a mensajes desde el mundo de lo sobrenatural.


El psicólogo español Joaquín Cámara, quien ha investigado durante años el tema de la vida después de la muerte, explica que cuando alguien muere o se desencarna y pasa al mundo espiritual o a la postvida, puede tratar de comunicarse con sus seres queridos que continúan vivos en el plano físico de diferentes maneras. 


“Una de las formas más frecuentes es tratar de establecer comunicación cuando la persona se queda dormida. Todas las noches, cuando nos acostamos a dormir, llega un momento en el que nuestro cuerpo astral sale del cuerpo físico y viaja por su plano, el astral, mientras el cuerpo físico se queda en la cama acostado. 

Por lo general, no recordamos estos viajes que hacemos cada noche, ya que en el plano astral estamos también medio dormidos, semiinconscientes a lo que sucede a nuestro alrededor allí. 

Recordemos ahora que el plano astral es el mismo al que vamos tras morir, por lo que ese lugar está lleno de seres desencarnados, así como de habitantes propios del astral. De este modo, si hemos perdido a un ser querido es muy posible que él se encuentre en ese plano y aproveche que estamos ahí durante el sueño para poder comunicarse con nosotros, por lo que esto se convierte en un medio de comunicación muy sencillo para ambos”.

Cámara agrega que este fenómeno es más común de lo que se piensa, por lo que aconseja que en ningún caso hay que tener miedo a este tipo de experiencias. “El factor que permite la comunicación con los difuntos en estado de sueño lo constituye el amor y los sentimientos hacia las personas queridas, cuyo lazo afectivo no desaparece con el fallecimiento”.

Según el psicólogo, la comunicación con los espíritus es muy diferente que cualquier otro sueño, pues este tipo de sueño es más vivo y claro. El mensaje del sueño, en tanto, suele ser conciso (el soñador podría tener una larga conversación con ese ser espiritual o simplemente “escuchar” una advertencia) y en ocasiones puede existir una sensación de frío alrededor de nosotros. 

Otro detalle importante es que el soñador recordará fácilmente toda la experiencia, a diferencia de un sueño normal donde los detalles son confusos y cuando se despierte se sentirá como si simplemente abriera los ojos y en ningún caso sentirá cansancio. Además, generalmente no aparecen otros personajes en el sueño, sólo el soñador y su ser querido difunto.

Respecto del motivo de porqué el espíritu de un ser querido fallecido puede visitarnos en nuestros sueños, las principales razones son las siguientes:

Buscar el perdón: el espíritu nos solicita que lo perdonemos por algo que hizo en su vida en la tierra o bien que nosotros le pidamos perdón por algo que hicimos nosotros. El propósito de esto es terminar con el rencor y los complejos de culpa, de modo de lograr la comprensión y el equilibrio y acabar con conductas abusivas o destructivas que conspiran con nuestro crecimiento personal.

Advertencias de salud o de un peligro inminente: los especialistas creen que una vez que están libres de sus cuerpos físicos, nuestros seres más queridos difuntos pueden llegar a ser consejeros psíquicos extremadamente útiles y fiables, pues al ver a través del espacio y el tiempo con bastante facilidad son especialmente sensibles a los problemas de salud que puedan afectarnos. Los difuntos, también, pueden recurrir a nosotros para advertirnos de un peligro potencial e inmediato.

Prepararnos para nuestra propia muerte: nuestros seres queridos pueden visitarnos en nuestros sueños para avisarnos que pronto vamos a abandonar este mundo terrenal y físico y para aconsejarnos que la muerte no es algo terrible, sino que sólo un estado superior, un paso a otra dimensión, .


Buscar ayuda: otra razón de por qué estos espíritus se aparecen en sueños es que necesitan nuestra ayuda u orientación debido a que están perdidos o “atascados” en su viaje al Más Allá . 

Los familiares muertos generalmente intentarán contactarse (o aparecerán en los sueños) con el miembro de la familia que piensan puede con mayor probabilidad hacer algo por ellos. 

Los especialistas aseguran que en este caso se debe escuchar el mensaje de nuestro ser querido y atender rápidamente a su solicitud, que podría ser tan sencillo como otorgar un perdón o simplemente escuchar sus palabras. Después de este proceso, el espíritu de nuestro ser querido fallecido podrá pasar tranquilamente “al otro lado”.

Según algunos estudiosos las personas que han tenido una muerte prematura o violenta aparecen con mayor probabilidad en los sueños, contrariamente a la gente que ha tenido muertes normales como las que suceden luego de sufrir una enfermedad prolongada. 

Esto se debe a que la persona que ha muerto por causas naturales está mentalmente más preparada para la muerte y por lo tanto le resulta más fácil avanzar en la vida después de la muerte.

La española María Eugenia Aurensanz, experta en mediumnidad psíquica y el estudio del tarot explica que “el mundo de los sueños es enorme, en el cual lo imposible a veces se convierte en posible. 

A veces nos liberamos de nuestras ataduras y la mente descansa; otras veces, revivimos situaciones hasta encontrar la solución a los problemas cotidianos o preocupaciones dolorosas. 

En otras ocasiones, recibimos informaciones que pueden ser simbólicas, mensajes directos. Y también, podemos conectar, hablar, ver y sentir a seres que viven cerca, lejos o que han fallecido”.

Aurensanz agrega que “es importante saber que no todas las veces que soñamos con algún ser querido que ha muerto, significa que hemos tenido una comunicación con ellos. 

A veces simplemente se trata de un sueño, de un recuerdo, de una vivencia compartida o deseada. Sin embargo, otras veces, los sueños que tenemos con los seres queridos que fallecieron son reales. Les vemos, sentimos, escuchamos y hablamos con ellos como si estuvieran vivos. 

Es más, inclusive, en esos momentos, no recordamos que han muerto. Son reales, hay una interrelación entre ellos y nosotros. Estas comunicaciones a las que llamamos sueños, no lo son. Se producen en un lugar intermedio entre ellos y nosotros. 

Un plano vibracional y energético en el que el contacto es posible. La sensación es de realidad, porque lo es. No es una fantasía. Generalmente son “sueños” en los que además de verles, pueden decirnos cómo están, les podemos contar cómo nos sentimos sin ellos, qué nos preocupa, cómo podemos enfocar o vivir una determinada situación”.


La especialista agrega que “en estos sueños no siempre hablamos con nuestros seres queridos fallecidos. En algunas ocasiones, permanecemos estando en silencio, escuchándoles, pues tienen un mensaje que darnos. 


Se encuentran bien, necesitan que recemos por ellos, que nos despidamos, quieren que estemos felices porque han encontrado la luz, quieren que encontremos algo, que rehagamos nuestra vida, etc. Estos “sueños” se producen siempre en el campo astral”.

Con respecto a cómo una persona que soñó con un ser querido fallecido puede distinguir si se trató sólo de un sueño convencional y la manifestación de nuestro inconsciente o de una comunicación real con nuestros parientes muertos, la española agregó que una manera de diferenciar estas experiencias de los sueños normales es la sensación de realidad tan clara que tenemos. 

“Cuando despertamos después de tener uno de estos sueños, por lo general nuestra mente jugará con nosotros y querrá saber más cosas o puede que ponga en duda lo que hemos vivido. Si es así, siempre aconsejo que escuchemos a nuestro corazón. 

Sólo él puede decirnos si lo que hemos vivido es real o algo inventado por nuestro subconsciente. Se tiene una certeza muy clara aunque no podemos explicarlo con palabras. Las personas que han experimentado este tipo de sueños, en todo caso, declaran no haber pasado miedo en ningún instante. Sólo alivio”.

El psicólogo español Joaquín Cámara, por su parte, explica que los sueños convencionales, producidos por nuestra mente física, son recordados como experiencias reales, ya que mientras dormimos el cerebro reestructura la información consciente e inconsciente que hemos recibido a lo largo del día o de semanas. 

De ese modo, se mezclan pensamientos, emociones y aprendizajes, los cuales son reelaborados para así poder asimilarlos. “Alguien que sufre depresión o estrés intenso suele tener pesadillas, pero esto no está relacionado con el plano astral, sino por su experiencia física y por la elaboración que el cerebro está haciendo de esa información durante el sueño. 

También es frecuente que, al morir un ser querido, nuestro cerebro asimile el trauma y produzca sueños con ese familiar, pero esto, de nuevo, no es un contacto astral real, sino algo físico”.

Cámara agrega que “la principal duda, por tanto, es cómo distinguir un auténtico contacto astral con un ser querido fallecido de un sueño puramente físico, los que son producidos por nuestro cerebro. 

Por desgracia no tenemos información de investigaciones referentes a este tema, pero tras varios años escuchando decenas de casos hemos podido elaborar un pequeño listado que puede ayudar a distinguir entre ambas experiencias. 

Quienes relatan auténticos contactos astrales durante el sueño aseguran que al despertar, los recuerdan de una manera muy nítida, con gran claridad en cuanto a los detalles. Además, la sensación que se queda tras despertarse es de quietud, de tranquilidad y de alegría y hay gran seguridad de que se ha contactado con el ser querido. 

Otro punto importante es que los seres queridos dan mensajes de esperanza, de supervivencia tras la muerte; en ningún caso hay recriminaciones ni elementos negativos. 


Este punto es muy importante, ya que cuando se trata de un sueño puramente físico, suele estar lleno de elementos de culpabilidad y emociones negativas, producto de nuestro trauma. 

Las personas fallecidas que nos visitan en sueños, además, pueden dar información que no se conocía antes, o mostrar símbolos importantes para la persona que está recibiendo el mensaje. 

El recuerdo de ese contacto dura mucho más tiempo que el recuerdo de un sueño cotidiano, físico; de hecho, hay quien lo recuerda claramente durante años. Esto no sucede nunca con los sueños físicos, que se evaporan a los pocos minutos u horas tras despertarnos”.